
La escuela de Ulm se puede englobar en la idea de utopía moderna, alejándose de los modelos utópicos clásicos basados en sociedades sumamente perfectas e inalcanzables. La escuela de Ulm propone una transformación progresiva de la realidad a base de la tecnología y la ciencia, haciendo uso de un diseño racional y cogiendo el testigo de la Bauhaus, para cambiar la sociedad desde la mejora de los productos cotidianos.
Mientras que la utopía tradicional planteaba por escrito las bases de sociedades perfectas y cerradas, en el plano de lo imaginario y abstracto, completamente alejadas de las condiciones reales de producción y uso, la utopía moderna del siglo XX se caracteriza por su carácter operativo, progresivo y práctico. Interviniendo directamente en la realidad cotidiana